El divorcio o la separación no solo implican cambios personales y familiares, sino también importantes consecuencias económicas y fiscales. Una de las dudas más habituales que surgen tras una ruptura es cómo afecta el divorcio a la declaración de la renta y qué obligaciones tiene cada uno frente a Hacienda.
Si lo necesitas en nuestra plataforma de abogados Easyabogado encontrarás profesionales que pueden revisar tu caso concreto y orientarte para que presentes tu declaración con tranquilidad y sin sorpresas.
En este artículo te explico de forma clara cómo declarar la renta tras un divorcio o separación en España, qué opciones existen y qué aspectos debes revisar para evitar problemas con la Agencia Tributaria.
El criterio clave para Hacienda no es cuándo empezaste a vivir separado, sino la situación legal a 31 de diciembre del año fiscal que se declara. Es decir, para la declaración de la renta que se presenta entre abril y junio, lo que importa es si a 31 de diciembre del año anterior estabas casado, separado legalmente o divorciado.
Si el divorcio o la separación legal ya es firme antes del 31 de diciembre, no se puede presentar declaración conjunta como matrimonio. En cambio, si los pasos que siguen a una demanda de divorcio aún no han finalizado legalmente Hacienda considera que el matrimonio sigue existiendo a efectos fiscales, aunque ya no conviváis.
Este detalle es muy importante y suele generar errores, sobre todo en separaciones recientes.
Una vez existe divorcio o separación legal, ya no es posible hacer declaración conjunta como matrimonio. Cada excónyuge deberá presentar su declaración individual.
No obstante, uno de los progenitores sí puede optar por la declaración conjunta con los hijos, siempre que estos convivan con él o ella y cumplan los requisitos legales. En estos casos, solo uno de los dos puede aplicar esta opción; no es posible hacerlo por duplicado.
Elegir entre declaración individual o conjunta con hijos puede tener un impacto importante en el resultado final, por lo que conviene hacer simulaciones antes de presentar la declaración.
¿Cómo influyen los hijos en la declaración tras el divorcio?
Los hijos son uno de los aspectos más relevantes en la declaración de la renta tras una separación. El mínimo por descendientes solo puede aplicarlo el progenitor con el que conviven habitualmente, salvo en casos de custodia compartida.
Cuando existe custodia compartida el mínimo por hijos se reparte al 50 % entre ambos progenitores, independientemente de quién pague más gastos o tenga mayores ingresos. Esto es automático y no puede modificarse por acuerdo privado.
Además, solo uno de los progenitores puede aplicar determinadas deducciones autonómicas relacionadas con los hijos, lo que hace especialmente importante revisar la normativa de cada comunidad autónoma.
Las pensiones acordadas en el divorcio tienen un tratamiento fiscal distinto y es fundamental diferenciarlas bien.
La pensión de alimentos a favor de los hijos no tributa como ingreso para quien la recibe, pero tampoco es deducible para quien la paga. No obstante, el pagador puede aplicar un régimen especial en el IRPF que reduce la progresividad del impuesto, siempre que la pensión esté fijada por sentencia o convenio regulador aprobado judicialmente.
La pensión compensatoria, en cambio, sí tiene efectos fiscales claros: quien la paga puede deducirla en su declaración, mientras que quien la recibe debe declararla como rendimiento del trabajo. Este aspecto suele olvidarse y es una de las causas más frecuentes de discrepancias con Hacienda.
La vivienda es otro punto conflictivo tras un divorcio. Si la vivienda era habitual del matrimonio y uno de los excónyuges sigue viviendo en ella con los hijos puede seguir aplicándose determinadas deducciones, aunque no sea el propietario al 100 %.
En el caso de hipotecas anteriores a 2013 la deducción por inversión en vivienda habitual puede mantenerse si se cumplen los requisitos, incluso aunque uno de los excónyuges ya no viva allí, siempre que siga pagando su parte de la hipoteca.
Cada situación es distinta y conviene analizar quién es propietario, quién reside en la vivienda y quién asume los pagos, porque todo ello influye en la forma de declarar.
El divorcio o la separación tienen un impacto directo en la declaración de la renta y es fundamental adaptar la forma de declarar a la nueva situación familiar y económica. Saber desde cuándo afecta legalmente el divorcio, cómo declarar a los hijos, qué tratamiento tienen las pensiones y cómo influye la vivienda puede marcar una gran diferencia en el resultado final.
Si tienes dudas o tu situación es compleja, especialmente cuando hay hijos, pensiones o bienes compartidos, contar con el asesoramiento de un abogado especializado en divorcios puede evitar errores y ayudarte a cumplir correctamente con Hacienda.